Valientes y valiosos

26.1.08

Bien


Salgo de trabajar, me he quedado un ratito más en la oficina esperando que saliera una compañera para poder ponernos al día después de haber disfrutado de unos días libres.
Vuelvo a casa, en el metro, el sol refulge entre los árboles, es precioso este camino cuando es por la tarde, todo lo que veo es cielo azul de acuarela brillante, verde y oro.
En casa hoy no me espera nadie, y lo agradezco.
Me llama mi chico, para ver qué tal me ha ido el día.
Y hoy, es de esos extraños días en los que : ME SIENTO BIEN.
En paz conmigo misma, en paz con los demás, aceptando las cosas como son, dejando de hurgar en cómo pudieron haber sido, y disfrutando de una tregua que me he autobrindado en esta tibia tarde de enero, plácida, en la que por la espalda se remueven las cosquillitas agradables, sabiendo que he cumplido con mi tarea, he ayudado a todas las personas que he tratado hoy, y que ahora me toca a mí.

Tengo el confort instalado en mi mundo; con una tetera eléctrica, dos libros nuevos por leer, calefacción, y toda una tarde libre luminosa (porque los días ya son más largos) y en la que podré hacer lo que quiera, por fin.
No necesito más.
Sí, hoy me siento bien.

1 comentario:

Migue dijo...

Son esos instantes donde uno se siente comprendido, entendido, en conexión y en diálogo con la vida misma. Son momentos para atesorar, para sacar lo mejor que tenemos dentro, son bellos momentos.

Saludos desde Argentina.