Valientes y valiosos

9.11.11

A una transeúnte


Aullaba en torno mío la calle. Alta, delgada,
de riguroso luto y dolor soberano,
una mujer pasó, con mano fastuosa
levantando el festón y el dobladillo al vuelo;

ágil y tan noble, con su pierna de estatua.
Yo bebía, crispado como un loco, en sus ojos,
cielo lívido donde el huracán germina,
la dulzura que hechiza y el placer que da muerte.

¡Un relámpago!... ¡Luego la noche! -Fugitiva
beldad cuya mirada renacer me hizo al punto,
¿sólo en la eternidad podré verte de nuevo?

¡En otro sitio, lejos, muy tarde, acaso nunca!
Pues no sé a dónde huyes, ni sabes dónde voy,
¡Tú, a quien yo hubiese amado! ¡Sí, tú, que lo supiste!

Charles Baudelaire

4 comentarios:

pequeñita dijo...

Hermosos versos
Quizas en otra noche, por otra calle y otra vereda ;(I
Besos!

Balovega dijo...

Hola de buenas noches..

Uno nunca sabe donde puede encontrar el amor, por eso es lindo pasear y disfrutar de los bellos lugares del mundo.

Unas bellas palabras convertidas en transeúnte...

Un gran besote de lindos sueños

S. dijo...

Muy bonito pero ya es viernesss yujuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
Me espera senderito y secretito ibérico yujuuuuuuu
Besitossss

Raquel dijo...

Preciosos versos.
Yo soy de las que se sientan a ver pasar los transeúntes e imaginarme cosas sobre ellos...