Valientes y valiosos

11.4.11

Quiero ser islandesa

A lo largo de estos meses hemos visto como Grecia, Irlanda y Portugal han sido "rescatados" por la Unión Europea, obteniendo un préstamo que se supone que sirve para crear empleo y retomar la normalidad. Esa normalidad que se ha visto alterada debido a los grupos financieros que decidieron comprar, vender, o prestar, con unos márgenes de beneficio fabulosos (e irreales). Generada por quienes terminaron cometiendo un error de bulto colosal, el que nos ha llevado a la crisis económica. Pero aunque los grupos fácticos ya han recuperado con creces su dinero, quedan deudas por pagar.


Por ejemplo. Hoy se ha sabido que, aunque se ha hecho un segundo referéndum, Islandia se niega a que el Estado indemnice a los ahorradores que perdieron sus depósitos del banco online Icesave, que quebró en 2008 y que fue nacionalizado a posteriori a fin de ser rescatado. Es decir, que los ciudadanos se niegan a pagar una cuota que supondría 12.200 euros por habitante. En contra de lo que pueda parecer, esta decisión ha tenido una acogida gélida. La primera ministra, Jóhanna Sigurdadóttit, cuyo Gobierno de centro-izquierda podría verse obligado a dimitir, ha dejado dicho que los votantes han elegido la peor de las opciones.


Reino Unido y Holanda ya han confirmado que van a reclamar el dinero que adelantaron para compensar a los inversores (recordemos que cuando la banca islandesa se desplomó, Londres y La Haya garantizaron los depósitos de bancos islandeses en su territorio, pero después exigieron que el Gobierno islandés les pagara el montante) y demandarán por vía judicial al Ejecutivo islandés. No sólo eso; los analistas e inversores también están contrariados. La agencia de calificación Moody's ya había anunciado días atrás su intención de rebajar la calificación de la deuda islandesa si el acuerdo era rechazado por los votantes. Así que una trampa más; la deuda externa empeora, y así el país resulta más manejable para los intereses exteriores.

Los 320.000 habitantes de Islandia no temen las consecuencias. Confían en su Revolución silenciosa, que ha conseguido enjuiciar a los banqueros que originaron la crisis e incluso poner a alguno entre barrotes. El presidente, Oláfur Ragnar Grímsson, es también optimista. Considera que el referéndum "ha devuelto al país la confianza perdida tras el hundimiento de la economía islandesa", en 2008. Los resultados, en su opinión, "refuerzan aun más la democracia".


Yo, hoy, quiero ser islandesa. No sólo porque sea el país más limpio del mundo, según una lista ambiental en el que se  evalúan aspectos como la calidad del aire o la emisión de gases contaminantes. Quiero formar parte de un país que ha conseguido que dimita todo un gobierno en bloque, que ha nacionalizado la banca para conseguir salir a flote, que ha propuesto referendos para que el pueblo decida sobre el rumbo económico, que ha encarcelado a la mayoría de los  responsables de la crisis, que ha permitido que se reescriba la constitución por los ciudadanos y ha aprobado una ley de libertad de información pionera en el mundo, que recoge el derecho de la ciudadanía a saber de las acciones que emprenden sus gobernantes y que protege el ejercicio del periodismo.

No comprendo por qué los beneficios se los llevan siempre los mismos,  ni por qué son los ciudadanos los que deben pagar las indemnizaciones de unos ahorradores extranjeros cuando han sido los bancos quienes han cometido el error. Es más, sospecho que por mucho que me lo expliquen, nunca lo entenderé.

7 comentarios:

P Vázquez "ORIENTADOR" dijo...

Ni tu ni nadie...

Candela. dijo...

Plas, plas, plas. Aqui una partidaria del Default. Y me parece que Irlanda deberia hacer lo mismo. ¿el dinero del rescate para crear empleo? Eso nunca se lo creyo nadie. Es dinero para salvar a la banca, y aqui la han jodido mas que en Islandia. Default, default, default!!!

davivi dijo...

Te imaginas que nos dejaran hacer algo de esto en España? Ya había dimitido el Gobierno tres veces seguidas... ah no, que aquí no dimite nadie. Tqm.

-=CID=- dijo...

Muy buen post. Al final se privatizan los beneficios y se socializan las pérdidas mediante rescates con dinero público a bancos. Y encima los dirigentes de bancos y cajas han cobrado una pasta por equivocarse y arruinarnos a todos.

Raquel dijo...

Yo también quiero desde hace tiempo. ¿Hacemos un club pitufina? Un club que ensalce la economía sostenible, la influencia de la gente en la toma de decisiones, la vida sencilla y solidaria. ¿Podríamos convencer a alguien (aunque sea a uno o dos, aunque sea a nosotras mismas) de que sí es posible cambiar la realidad?

Candela dijo...

Ah no, no, no... a mi la propuesta de Raquel no me gusta nada. Lo de economia sostenible me ha sonado en la cabeza como a cultivar tu propia verdurita, uy que horror, que me la cultiven otros, que la tierra tiene bichitos, aaargh!!! Vida sencilla?? noooo, yo quiero una casona con piscina (y maromo que me limpie!!! AAAAAAGGHH Acabo de perder los papeles definitivamente!!

Mr Blogger dijo...

Verdadera democracia. Eso cuesta verlo, es una joya que los islandeses deben cuidar todo lo posible.