Valientes y valiosos

31.5.07

Corazón en demolición - por obras.




"Cuando una cosa (ya) no funciona, va, ni nos sienta bien,
es muy probable que dejemos de quererla,
(cosa que no quiere necesariamente decir que no la queramos)...
Supongamos que (ya) no la queremos,
sino que la necesitamos sin querer, valga la redundancia.

Si la necesitamos, no nos va bien,
ni de hecho la queremos,
ni a la necesidad, ni nuestra adicción, ni a la cosa en si...
¿Qué cojones estamos haciendo y sobre todo, a qué coño estamos esperando?..."


(Alfred se refiere a dejar de fumar, pero cuando lo leí pensé en tí. Vaya mi disculpa por delante al compararte con un vicio o cosa).

Siento como las emociones van goteando hasta el sumidero del abismo; noto el vacío arañando el espacio enemigo, reconquistándolo a costa de decepciones; me escuecen las certezas punzantes, la firme desconfianza invade todo un imperio anteriormente masacrado.

El alma se me queda hueca, las ilusiones se me desecan,
han muerto los sueños que iba a cuidar.
Ya no quedan reservas de lágrimas.
Aunque escarbes más profundo, no puede haberlas.
Serían tan inútiles como tu búsqueda.

La incertidumbre arrasó la cosecha de esperanzas.
No pueden garantizarme un día más de vida,
no pueden certificarme que mañana me quieras (más),
no pueden asegurarme ningún futuro.

¿Cómo es posible que algo tan hermoso, tan grande, se haya convertido en algo tan huidizo y cicatero?.
Intento verlo desde todas las perspectivas, sin embargo ni mi ánimo, (ni mi ánima), me permiten ser imparcial.

No sé por qué nadie cuida de mí.

Hoy me conformaría con que me dijeran:
Déjame sufrir en tus brazos.

1 comentario:

YO dijo...

Quiero volver a hablarle un rato, (...), aunque yo casi nada sepa decirle que pueda procurarle algún alivio. Ni siquiera algo que alcance a serle útil. Usted ha tenido muchas y grandes tristezas, que ya pasaron, y me dice que incluso el paso de esas tristezas fue para usted duro y motivo de desazón. Pero yo le ruego que considere si ellas no han pasado más bien por en medio de su vida misma. Si en usted no se transformaron muchas cosas. Y si, mientras estaba triste, no cambió en alguna parte -en cualquier parte- de su ser. Malas y peligrosas son tan sólo aquellas tristezas que uno lleva entre la gente para sofocarlas. Cual enfermedades tratadas de manera superficial y torpe suelen eclipsarse para reaparecer tras breve pausa, y hacen erupción con mayor violencia. Se acumulan dentro del alma y son vida. Pero vida no vivida, despreciada, perdida, por cuya causa se puede llegar a morir.

Rilke -carta VIII-
Cartas a un joven poeta.


Déjame VIVIR en tus brazos